jueves, 3 de diciembre de 2009

Dulce...

Daddy's girl de Michael Hussar


Él lo sabe...
sabe mi debilidad por las cosas dulces.
Grandes y dulces...
y se encarga de cumplir mis caprichos...
cuando tengo hambre...
cuando me convierto en la niña mala que le gusta que sea.
Le excita que sea golosa,
y también cuando le observo deleitarse
en la maravillosa tarea de darme de comer y de beber...

No hace falta que se lo diga...
porque él también lo sabe...
pero hay días en que me encantaría
saborear el exquisito placer
de las cerezas...
Tan dulces y delicadas...
escurriéndose por mi boca... deshaciéndose en mi lengua...

Cherry Pie de Michael Hussar


Un capricho permitido solo para mi...
y sé que sabrá proporcionármelo...
como solo él sabe trasladarme a la explosión
de los placeres más sublimes...
como sólo él sabe hacerme gozar...

Gracias Amo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Lo...li...ta


Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas.
Pecado mío, alma mía.
Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos
desde el borde del paladar para apoyarse,
en el tercero, en el borde de los dientes.
Lo.Li.Ta.

de la novela Lolita de Vladimir Nabokov
Imagen de Alex Prager, Lust

jueves, 30 de julio de 2009

Violencia


Hay algo en tu violencia.. que me excita.
Jamás sentí, ni comprendí, una pasión así...
tan intensa...
que precise de cada una de las células
nerviosas de mi cuerpo para explotar
en el interior.
Explotar, como explota tu cuerpo sobre mí.

Violenca de golpes, gruñidos, arañazos, mordiscos...
violencia de sangre, de marcas, señales..
violencia que se dispara de tus labios,
de tu miembro, de tus manos...
Del sexo, del amor, de la necesidad o del placer...
pero necesito sentir esa violencia
que me engancha por las venas
como droga dura que me aturde en los sentidos...

Soy la esclava de tu forma de tenerme,
juguete que cobra vida ante los deseos de tu piel.
Puta y princesa en tus sueños más oscuros.
Víctima y merecedora de los atentados
de la violencia del placer...
mi placer...
Tu placer...

viernes, 17 de julio de 2009

Sed


Tengo sed de ti...
en mis noches hambrientas.
Permíteme beber y saciarme...
porque tú eres la sed que me enciende
y solo tú, quien puede apagarla.

viernes, 3 de julio de 2009

Jaulas, ataudes y mazmorras


Existen unos pocos sitios oscuros perdidos en las entrañas de la ciudad...
Puertas que pasan desapercibidas para la gente común,
y que esconden en su interior auténticos recintos creados para
el disfrute del placer y del dolor.
Angostos espacios de reunión para adictos a las sensaciones,
para las almas que se pierden en el calor de la noche...



Bellos y extraños lugares con
bellas y extrañas personas que se pierden en su interior.
Allí dentro está permitido ser aquello que siempre deseaste ser...
el felpudo que pisar (culpable o víctima
de tu castigo) o la mano del verdugo que empuña la razón.
Sentir las ataduras que te ligan, los barrotes que te apresan,
las cadenas que te atan y liberar en un momento todo aquello
que nace dentro de ti...



Entra, ponte cómodo y déjate llevar...
el paraíso de las fantasías abre sus puertas al anochecer.

jueves, 18 de junio de 2009

Segundas pieles.... el catsuit


Siento una atracción irresistible por algunas prendas fetichistas...
y me fascinan las personas que se introducen en ellas
como en una segunda piel.
Dentro de sus atuendos y vestiduras se transforman, mutan
y convierten, enfundados en prendas diseñadas para el placer.




Adoro los catsuits, de latex sobre todo,
que no enseñan sino dibujan apeteciblemente...
como si de una piel de caramelo se tratase.
Una piel que provoca la necesidad de lamer y acariciar.




El atrezzo es parte del juego...
las segundas pieles se liberan, buscan y devoran
y así.. vestidos y a la vez desnudos,
mostramos sin miedo lo que somos, sentimos
y deseamos ser en realidad.

martes, 16 de junio de 2009

La mirada del voyeur


La palabra voyeur deriva del verbo voir (ver) con el sufijo -eur del idioma francés.
Una traducción literal podría ser “mirón” u “observador”, con la connotación peyorativa del caso.

El voyeur suele observar la situación desde lejos, bien mirando por una cerradura, por un resquicio, o utilizando medios técnicos como un espejo, una cámara, etc.

La masturbación acompaña, a menudo, al acto voyeurista.

El riesgo de ser descubierto actúa, a menudo, como un potenciador de la excitación.

A la tendencia voyeurista se le asocia frecuentemente la tendencia exhibicionista (disfrutar mostrándose, más o menos abiertamente, semidesnudo o completamente desnudo).

Ambas conductas poseen un fuerte componente compulsivo, irrefrenable, mostrando los sujetos aumento de su tasa cardíaca y sudoración ante la aparición de estímulos relacionados con dichas actividades. Estos efectos físicos desaparecen tras la realización del acto voyeurista.


En algunas culturas el voyeurismo se considera una perversión y varios países lo han clasificado como un delito sexual.

Está catalogado por la Sexología como una de las más de 130 parafilias conocidas.

Y yo me pregunto... si no consideramos perversión el placer de deleitarnos con una obra de arte, una película, con la fotografía, o cualquier medio visual que nos satisfaga de un modo placentero... por qué alertar sobre la observación morbosa del cuerpo humano y sus pasiones?

Todos llevamos un voyeur dentro...

Si eres de los que no pueden evitar asomarse a la cerradura...
pasa, estás invitado.